Los llamados atributos de la Línea Blanca de Umbanda y Demanda, en su uso común, causan una fuerte impresión de extravagancia ridícula en las personas de hábitos sociales refinados, convenciéndolas del retraso de los espíritus encargados de usarlos. Sin embargo, estas prácticas se basan en fundamentos razonables. Tratemos de aclararlas, diciendo, de lo poco que sabemos, lo que se nos permite divulgar.
Antes que nada, es conveniente establecer y afirmar que las imágenes a menudo presentes en los recintos de las sesiones de la Línea Blanca no representan un requisito obligatorio del culto, sino que son simplemente permitidas, o más bien, son una concesión de los guías, y a menudo son necesarias para satisfacer los hábitos y preferencias de muchas personas y muchos espíritus.
Cuando se coloca una imagen en un lugar de trabajo, se celebra su cruzamiento, una ceremonia mediante la cual se establece su conexión fluídica con las entidades espirituales responsables de las reuniones. Esta conexión se renueva automáticamente siempre que hay una sesión, durante la cual la imagen se convierte en el centro de grandes y hermosos cuadros fluídicos.
Ahora, abordemos el tema principal de este escrito.
Lenguaje: La Línea Blanca de Umbanda y Demanda tiene un lenguaje propio para regular sus trabajos, designar sus atributos y ceremonias, y evitar la divulgación de conocimientos susceptibles de ser utilizados en contra de sus objetivos caritativos. En sus manifestaciones, al hablar entre ellos, los espíritus emplean un lenguaje derivado de las cabildas africanas, de las tribus brasileñas y de las regiones donde encarnaron por última vez, para no ser entendidos por los asistentes. En el trato con las personas, excepto los grandes guías, utilizan nuestra lengua común, pero la distorsionan de manera similar a la de los negros o los caboclos. Estos trabajadores del espacio desean ser juzgados como atrasados, para que las personas que se consideran superiores y se ven obligadas a recurrir a la humildad de espíritus inferiores perciban y comprendan su propia inferioridad.
Ropa: En ciertos trabajos se usan ropas blancas para evitar la amortiguación y la arritmia de las vibraciones debido a las diversas tonalidades. Se puede añadir que los seguidores de Umbanda recomiendan el uso habitual de telas claras por las mismas razones expresadas en la petición dirigida hace años por el club médico de esta capital, cuando pidió a la población carioca que abandonara los estándares oscuros.
Calzado: En ciertas ocasiones se trabaja descalzo, cuando no es posible cambiar el calzado en la Tenda, ya que los zapatos con los que caminamos por las calles se hunden principalmente en las esquinas en fluidos pesados que se agitan como gasas sobre el suelo y que dificultan las incorporaciones o se esparcen por el recinto de la reunión, causando perturbaciones.
Actitudes: Durante las sesiones no se permite cruzar las piernas ni los brazos, porque, como vimos en la Magia Negra, estas actitudes rompen o amenazan violentamente la cadena de concentración, impiden la evolución del fluido con el que cada asistente debe contribuir al trabajo colectivo, causan perturbaciones físicas e incluso fisiológicas con esa retención, y hacen imposible la incorporación cuando se trata de un médium. Al descender ciertas falanges, como en algunos actos de descarga, el cuerpo se balancea rítmicamente para facilitar la incorporación en el primer caso, y para ayudar a liberar los fluidos que no nos pertenecen en el segundo.
Guía: Es un collar de cuentas del color simbólico de una o más líneas. A través del cruzamiento, se conecta fluidicamente con las entidades espirituales de las líneas que representa. Desvía, neutraliza o debilita los fluidos menos deseables. Periódicamente, se lava en las sesiones para limpiarlo de la grasa del cuerpo humano, así como de los fluidos que se hayan adherido, y luego se vuelve a cruzar.
Baño de Descarga: Es una cocción de hierbas para limpiar el fluido pesado que se adhiere al cuerpo, como un sudor invisible. En algunos casos, un baño de mar produce el mismo resultado.
Cachaça: Por sus propiedades, es una especie de desinfectante para ciertos fluidos; estimula otros, los buenos; y atrae, por sus vibraciones aromáticas, a ciertas entidades, algunas de las cuales la beben cuando están incorporadas debido a la reminiscencia de la vida material.
Fumo: Actúa a través de las vibraciones del fuego y del aroma. El humo neutraliza los fluidos magnéticos adversos. Es frecuente ver a una persona curada de un dolor de cabeza o aliviada momentáneamente de una molestia en una llaga por el humo del tabaco.
Defumador: Actúa a través de las vibraciones del fuego y del aroma, el humo y el movimiento. Atrae a las entidades beneficiosas y aleja a las no deseadas, ejerciendo una influencia pacificadora sobre el organismo.
Punto Cantado: Es un himno a menudo incoherente, porque los espíritus que nos lo enseñan lo componen de manera que produzca ciertos efectos en el plano material sin revelar aspectos del plano espiritual. Por lo tanto, tiene un doble sentido. Actúa a través de las vibraciones, genera movimientos fluídicos y, al armonizar los fluidos, ayuda a la incorporación. Atrae a algunas entidades y aleja a otras.
Punto Riscado: Es un dibujo emblemático o simbólico. Con la concentración necesaria para trazarlo, atrae a las entidades o falanges a las que se refiere. Siempre tiene un significado y a veces expresa muchas cosas en pocas líneas.
Ponteiro: Es un pequeño puñal, preferiblemente con una cruz en la empuñadura. Sirve para calcular el grado de eficiencia de los trabajos, ya que las fuerzas fluídicas contrarias, cuando no han sido quebrantadas, impiden que se clave o lo derriban después de haber sido clavado. También tiene influencia del acero en cuanto al magnetismo y la electricidad.
Pólvora: Produce, por el desplazamiento del aire, grandes sacudidas fluídicas.
Pemba: Bloque de tiza. Se usa para dibujar los puntos.
Estos recursos y medios no se utilizan arbitrariamente en cualquier ocasión, ni son necesarios en las sesiones comunes. Por ejemplo, la pólvora solo debe emplearse en trabajos externos, realizados fuera de la ciudad, al aire libre. En los últimos años, los guías no han permitido que los centros o Tendas guarden o posean en sus sedes pemba, puñales o pólvora, contribuyendo con sus instrucciones para que se obedezcan las órdenes de las autoridades públicas.
Fuente:
LEAL DE SOUZA
RIO DE JANEIRO, 1933
O ESPIRITISMO, A MAGIA E AS SETE LINHAS DE UMBANDA